lunes, 22 de septiembre de 2008

La importancia de volver a comenzar

Otra vez volver a nuestra vida.

El comienzo de un nuevo curso, la vuelta al trabajo de vacaciones, el fin de los trabajos veraniegos ... todo no lleva aparejado otra sensación de desconcierto general que no sea la vorágine de sensaciones que nos provoca el "volver a volver", como reza la canción.

Hoy, como todos los años, pensamos en nuevos proyectos que llevar a cabo, puesto que es ahora nuestro particular "año nuevo", en una tierra que, tras adormecerse blandamente ante la indolencia del sol del verano, vuelve a desperezarse tras la vigilia estival en un mes de septiembre que comienza con aromas de mostos y vendimias.

Es este el momento de enfrentarse a todo aquello que dejamos pendiente "hasta que pase la caló" y, como pasa con la mayoría de coleccionables que inundan nuestro kioskos estos días, empezar muchas cosas para no terminarlas. Pero nadie crea que eso es un trabajo vano o inútil, puesto que el simple hecho de empezar algo pone de manifiesto el afán de querer hacer cosas, la mayoría productivas, aunque luego se malogren con el paso del tiempo. Lo que viene siendo la vida misma, reducida en este caso a la compra de unos coleccionables que, tras un inicio muy atrayente, terminan estando sólo al alcance de aquéllos a los que realmente les interesa.

Si siempre nos ha pasado igual ... con casi todo ... no vayamos a llevarnos las manos a la cabeza por esto, ni a querer cambiar una forma de ser adquirida a lo largo de tres milenios de historia: dedales de coleccionista, abanicos del mundo y las mejores obras de Saramago; los romances, el curso que nunca acabamos y el carnet de conducir. No son sino diferentes formas de nombrar aquello que nos resulta atractivo de entrada, pero la misma vida nos va enseñando que también tiene aristas, hasta el cuerpo más simple.


Saludos, y ya sabéis ... lo importante es empezar, aunque no lleguemos nunca a terminarlo.

jueves, 28 de agosto de 2008

Todo tiene su fin

Ya termina el verano.

No sé si alguno recordáis o habréis vivido esas emociones infantiles-juveniles que me han sucedido una y otra vez en esos veranos pasados.

Sucedía que llegaban unos tíos (y tías) de fuera, a los que al principio mirábamos con recelo y luego se convertían en inseparables compañeros de aventuras: con ellos se quedaba para ir a la playa, para salir todas las noches al paseo marítimo, para ver alguna película en casa del que sus padres se habían ido de vacaciones, para hacer fiestas y barbacoas ...

Con ellos fueron los primeros cigarritos, el conocer otros juegos nuevos, los tintos de verano por la noche, las competiciones y piques "a ver quién hace esto", los primeros amores de verano ...

Personitas de Sevilla, Madrid, Córdoba, La Rioja, ... que pasaban todo el verano en Sanlúcar, y si bien al llegar levantaban suspicacias entre los autóctonos, al partir dejaban tras ellos una estela de proyectos e ilusiones "para el verano que viene".

Pero esta era la fecha amarga, la de las despedidas de unos, otros que apuraban un par de días más las vacaciones y el encontrarte a primeros de septiembre con un montón de buenos recuerdos y mucho tiempo libre que el colegio se encargaría de llenar.

Bendita inocencia, cuando el poseer una simple baraja de cartas te abría las puertas de amistades que han perdurado a lo largo de los años.

lunes, 11 de agosto de 2008

LA BARBACOA

No, no es la canción de Gerogie Dann, simplemente es una entrada para que contemos las anécdotas de las inevitables barbacoas veraniegas, en sus variantes familiar, colegueo, de trabajo, de compromiso y la bebecoa.

Porque el tipo de barbacoa nos ayuda a decidir cómo hay que asisitir, y si sabemos la fauna con la que nos codearemos ya es totalmente previsible el resultado final.

Porque debemos saber si son barbacoas de las de sal de fruta y almax o de las que hay que ir ya cenadito.

Porque a veces es mejor llevarse uno el coche y otras buscar algún chófer abstemio y con correa.

Por todo eso y mucho más, os invito a compartir vuestras experiencias e impresiones sobre estas etilico-indigestas fiestas veraniegas.

miércoles, 23 de julio de 2008

Nos vamos pa la playa ...

El verano, la calor, los mantecaos y, cómo no, la playa.

Esa extensión de arena que muere en el mar, dorado tesoro vacacional del turista y consuelo refrescante para el autóctono, trae siempre cantidad de circunstancias aparejadas que dignas son de ser reflejadas, con letras de oro o por lo menos de latón dorado, en la HISTORIA.

¿A qué playa soléis ir? ¿Lleváis muchos cachibaches o váis con lo puesto? ¿Chiringuito bullanguero o calita solitaria? ¿Familia o con los colegas? ¿Dominguitos playeros o mejor entre semana? ¿Echáis todo el día o un bañito y pa casa?.


Muchas preguntas, a ver qué contestáis ...

jueves, 3 de julio de 2008

Nuestro diccionario (Zanluqueño-Castellano)

Vamos a ver si entre todos podemos hacer eso que tanto tiempo llevan intentando numerosos grupos de científicos y filólogogos sin éxito: hacer una guía o diccionario para que los foráneos lleguen algún día a comprender nuestras palabras y expresiones, sin tener que arrugar la nariz, levantar la ceja y decir "¿cómo?".

Servirán tanto palabras sueltas (pare, navazo, tollo, pandorga, pitijopo) como expresiones (cuando toree el Neo en la Plaza del Pino) o referencias a lugares o períodos históricos.

Todo sea porque nuestros localismos traspasen fronteras y poder hablar con nuestro acento y expresiones allende el Palmar.

martes, 24 de junio de 2008

Personajes célebres sanluqueños

¿Cuántos serán?

Porque por mucho que contemos y recontemos siempre se nos olvidará alguno ...

Desde el cariño, no cabe menos que dedicar una entrada (por lo menos) a esas personas que con su ideosincracia particular y su forma de ser diferente llaman la atención al paisanaje.

Y es que, aunque parezca mentira, una vez lleguemos a Sanlúcar podemos ver y recordar a un Camarón de Plata cantando a los comensales de las terrazas, a un Oveja haciendo flexiones a 50 céntimos, a un Cigarrito cantando ("vente conmigo Palomaaaaa"), a un señor vendiendo con todo el arte las "pip-pas, pa-ta-ta, pi-ta-cho", a una Cujá con los cupones, a todo un Queque dando mítines por las esquinas, al dueño del Museo de las Caracolas vendiendo bocas de pescado en la Plaza Cabildo para recaudar fondos para su peculiar museo, a "Déjatequeré" repartiendo panfletos, a un Porrón que ha llenado hasta más de un metro de litronas vacías una casa abandonada, ...


Son tantos y tan queridos ... que os pregunto ¿me he olvidado alguno? ¿Tenéis alguna anécdota con alguno de ellos?


Comentad, que estáis en vuestra casa

jueves, 19 de junio de 2008

Barrio Alto sanluqueño

Para inaugurar este blog, me gustaría hacer un pequeño recorrido por los lugares más característicos de nuestra geografía, y no podía menos que empezar por el Barrio Alto de Sanlúcar.

Barrio de casas señoriales y patios de vecinos, de iglesias antiguas y bloques de pisos populares, es la quintaesencia de lo puramente sanluqueño. Aquí las antiguas bodegas dotaban de esa particularidad embaucadora a la manzanilla, y los cantes de taberna tenían el sabor rancio y amargo de la gente de la viña. Barrio popular y populoso, donde la gente vive en la calle y todo el mundo se saluda.

Cuántas veces, barrio alto, han visto tus calles pasear a su Nazareno, y cuántas veces has visto a tus hijos caer en el traicionero abrazo de ese caballo ... Y por encima de todo, tu gente: gente humilde, de casapuertas escamondás y repeinadas para ver a su San Antonio.

Y, cómo no, tus bares: El Conejo, El Arquillo, la Peña Madridista, anca Rafael Puerta (Peña Cadista y carnavalera), la Tienda Enmedio, Los Aparceros, El Loli, anca Damián, La Cañita, El Javi, Futbol Futbol Futbol, Los Arcos, ... y tantos y tantos bares donde escapar de las injusticias cotidianas y dejarse llevar un rato por los vapores del alcohol hasta saberse el mejor cantaor, el de los chistes más graciosos, el que mejor juega al rentoy o simplemente, acodado en la barra, observar cómo dos jubilados de los de gorra de paño porfían acaloradamente de cómo se poda mejor una parra ...


Tanto habría que hablar de este Barrio, que más que barrio es un sentimiento compartido, que ruego vuestra ayuda. En vuestras manos lo dejo.